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lunes, 14 de agosto de 2017

Carlomagno Un rey analfabeto



Durante siglos, que un rey no supiera leer no era raro. Por ejemplo, Carlomagno no sabía leer y sin embargo emprendió un pequeño "renacimiento" durante su reinado. Otra cosa era que a finales del siglo XVII, cuando la lectura estaba extendida entre las clases más pudientes, un rey no supiera leer. 

Fue el caso de Carlos II, llamado el Hechizado, aunque probablemente ese era el menor de sus problemas: no habló correctamente hasta los 10 años y al caminar debía apoyarse en algo para no caer. Como rey, delegó el gobierno, lo que no le fue mal: durante su reinado no hubo ninguna bancarrota, a diferencia de su padre, su abuelo y su bisabuelo. Su mayor carencia fue no dar un heredero a la Corona, lo que provocaría a su muerte la Guerra de Secesión.

Carlos I el 'Grande', más conocido como Carlomagno, fue el rey de los francos entre los años 768 y 814 de nuestra era. Durante su vida logró dominar un vasto imperio de Europa Occidental y Central. De hecho, hoy en día está considerado como el padre de la actual Europa, así como el fundador de monarquías tan importantes en el Viejo Continente como la francesa y alemana.

Sin embargo, este genio de la diplomacia y la guerra tenía un serio problema en vida, pues no sabía leer. Algo que no impidió que el propio Carlomagno fuera el iniciador de un programa cultural en el que decidió emplear el latín como lengua administrativa para el Imperio y en el que se rodeó de los grandes sabios de la época para promulgar el progreso cultural. De hecho, él mismo era persona que se preocupaba de cultivarse intelectualmente e incluso colocaba "debajo de su almohada hojas de pergamino para hacer prácticas de letras" tal y como contó en el año 826 Eginhard, su biógrafo personal.



miércoles, 9 de agosto de 2017

El fuego valyrio en realidad es griego



En Juego de Tronos, para evitar la conquista de Desembarco del Rey, se lanza fuego valyrio desde las murallas. Aunque parezca mentira, en realidad esta escena está basada en un acontecimiento histórico: el asedio de Constantinopla (674-678 y 717-718). Sin embargo se cree que su inventor fue Arquímedes, quien en el año 214 a. C. destruyó parte de la flota romana con el llamado "fuego griego" durante el asedio a Siracusa. De poco serviría el invento: Siracusa sería tomada dos años después y Arquímedes asesinado.

Este implacable arma militar que aparece en Juego de Tronos existe. O mejor dicho, existió.

Con ese nombre como tal no, pero este implacable arma militar que aparece en una de las grandes series de ficción del momento, Juego de Tronos, existe. O mejor dicho, existió.

En realidad se le conoce como fuego griego, ya que fueron estos quienes lo crearon para defender Constantinopla del asedio musulmán. Parece cosa de magia, pero no, los manuscritos de la época estudiados por expertos historiadores confirman la existencia de este fuego “inapagable” y destructivo. Los testimonios escritos cuentan como la flota árabe ardió de repente y por más que intentaban las llamas no se apagaban. Este compuesto lanzado por los cruzados bizantinos ardía incluso en el agua. Durante los siglos VII y XIII fue la táctica militar que usaron los griegos para defenderse de sus agresores, y fue todo un éxito.

En la serie aparece como un compuesto verde muy inestable, destructivo y duradero del que solo los alquimistas de la ciudad conocen el secreto, y que gracias a él la ciudad de Desembarco del Rey permanece a salvo de sus enemigos.

El fuego griego no fue tan letal como retratan en la serie, aunque sí que fue un secreto igual de bien guardado, ya que sus creadores se llevaron el secreto a la tumba. Los científicos actuales afirman que el fuego griego estaba compuesto por nafta (un componente del petróleo) y azufre, y que la mezcla era líquida. A este cóctel piensan que seguramente se le añadiría amoníaco, aunque también existen otras teorías.

El azufre y la nafta (muy inflamable) actúan como combustible, y el amoníaco aporta el oxígeno necesario para que la mezcla combustione. Con esto ya tenemos el fuego inapagable, pero ¿y la chispa para que prenda? Los expertos creen que utilizaron cal viva, ya que cuando entra en contacto con el agua alcanza temperaturas superiores a los 150º, la mecha perfecta, sobre todo para las batallas navales.

¿Por qué no se apagaba? La costumbre y la lógica manda apagar el fuego con agua, pero este tipo de incendios, ocasionados por líquidos inflamables, son muy distintos. Al arrojar agua, en vez de enfriar las llamas y lograr apagarlo, lo que ocurre es que se propaga debido a que los combustibles líquidos son menos densos que el agua y sobrenadan en ella, por eso en estos incendios se desaconseja totalmente apagarlos con agua. 

Esta es la razón por la que parecía que el fuego era inapagable, por más agua que echaban, todo seguía ardiendo, incluso dentro del mar. Estos fuegos se extinguen por asfixia, cuando ya no les queda más oxígeno del que alimentarse.