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lunes, 15 de abril de 2019

Normas del buen hablante y del buen oyente



Las normas del buen hablante y del buen receptor es algo que se nos ha enseñado de manera repetida casi desde que tenemos uso de conciencia, cuando de pequeños íbamos al colegio y nuestros profesores intentaron inculcarnos estas directrices sociales.

Estas normas nos ayudan a poder tener una comunicación efectiva, sin problemas y a mejorar nuestro desenvolvimiento a la hora de transmitir un mensaje ante las demás personas.

La comunicación es una actividad que nos acompaña desde nuestro nacimiento hasta el día que morimos. Es aquel proceso que se da al intercambiar un mensaje e información entre dos o más personas.

1- Pensar antes de hablar
Es importante pensar la idea que se quiere emitir antes de argumentarla, para no cometer ninguna equivocación. Es decir, pensar muy bien el tema que se está hablando o discutiendo, para que no se pierda la coherencia acerca de lo que se habla.

2- Mirar con atención a la persona que se le va a hablar
Mirar directamente a los ojos a la persona a la que se le quiere hacer llegar el mensaje denota seguridad ante el receptor, logrando que el mensaje sea mucho más creíble y se genere una atmósfera de confianza. Ayuda a tener mucho más foco y que el oyente se sienta parte de la conversación (McKay & McKay, 2012).

3- Hablar en un tono de voz adecuado
El volumen con el que se habla es muy importante, porque se debe escuchar lo que queremos decir. La proyección de la voz es primordial para la comunicación, pero recuerda que proyección no significa gritar, sino hablar en un tono adecuado al sitio donde nos encontramos (Dlugan, 2013). Evita ser agresivo.

4- Pronunciar correctamente las palabras
La dicción es muy importante a la hora de comunicarnos. No importa en qué idioma se esté hablando lo que expresamos, siempre debe decirse de forma entendible para evitar que se pierda el sentido y se produzca incomunicación (Craft of Communication, s.f.).

5- No hablar al mismo tiempo que la otra persona
A menos que sea algo programado o llevado a un acuerdo con otro emisor, no se debe hablar al mismo tiempo que otra persona. El motivo es que se le resta importancia al mensaje que pueda estar emitiendo la otra persona, no se entienden ninguna de las dos personas y puede ser tomado como una falta de respeto, como si lo que expresara la otra persona no tuviera relevancia.

6- Hablar de forma respetuosa
El respeto siempre comienza desde nosotros mismos como individuos. Nacimos para expresarnos con libertad y sin miedo a ser agredidos. El respeto es un factor muy importante en el área de la comunicación.

Es importante tener sensibilidad como seres humanos y tener respeto a la hora de expresarnos, es decir, de escuchar una opinión o argumento con el cual no estemos de acuerdo. Al fin y al cabo, mostrar tolerancia y hacer uso de una comunicación asertiva, ya que no podemos ser iguales.

7- Tratar de no emitir groserías a hora de hablar
Las groserías demuestran pobreza en el vocabulario, siendo un recurso que normalmente se utiliza cuando no encontramos suficientes palabras para expresarnos. También pueden ser tomadas de forma ofensiva y ser muy molestas para el receptor.

8- Expresarse de una forma clara y sencilla
Uno siempre se debe expresar de una manera en que las personas que nos están escuchando nos puedan entender. También influye mucho la persona con la que esté hablando. No le explicas de la misma manera algo a un niño de 5 años que a un adulto de 40 o a una persona mayor de 70 años. Debe existir un entendimiento del mensaje que quieres hacer llegar.

9- Ser lo más preciso posible a la hora de expresar una idea
Muchas veces cuando queremos expresar algo tendemos a divagar, dar vueltas y damos mucha información innecesaria que no aporta a la idea que queremos expresar.

También puede ocurrir que no estamos muy seguros de lo que queremos comunicar y no hablamos del tema específico que queremos tratar. Por eso es tan importante organizar nuestras ideas en la cabeza y saber qué es lo más relevante del tema.

10- Mantener un lenguaje corporal acorde a lo que se está hablando
Estamos de acuerdo que existen diferentes tipos de comunicación y que una de ellas es a través del lenguaje corporal. Al hablar debemos evitar actitudes como tener las manos en los bolsillos o movernos al mismo tiempo que hablamos, ya que son gestos que demuestran inseguridad en nuestro discurso. Una buena conversación siempre debe ir acompañada de una postura erguida, tranquila y sin tensiones.

10 Normas efectivas del buen oyente o del receptor

1- Escuchar con atención a la persona que está hablando
Es importante colocar toda la atención que se pueda cuando alguien nos está hablando. Por respeto a la persona que se está tomando el tiempo de decir algo y por si debemos dar una respuesta a lo que nos están diciendo.

2- Ser sabio a la hora de escuchar
A la hora de escuchar un argumento se debe tener criterio, ya que no todo lo que nos dicen es verdad. Así que se debe discernir con respecto a lo que se escucha y a la veracidad del mensaje. En resumen, descodificar el mensaje.

3- No interrumpir a la persona que está hablando
Así como nos gusta que nos escuchen con respeto y no nos interrumpan cuando hablamos, nosotros debemos actuar de la misma manera. Así no se esté de acuerdo con lo que una persona dice, se debe guardar silencio y no interrumpir. Todos tenemos derecho a exponer nuestras ideas (MTSTCIL, s.f.).

4- Esperar que la persona que está hablando exponga su idea para poder intervenir
Pedir permiso y esperar que la otra persona termine de hablar para hacerlo nosotros es muy importante.

Nuestro discurso no tendrá mayor énfasis si interrumpimos el de otra persona o hablamos al mismo tiempo. De hecho, crea el efecto contrario y más bien pierde peso y no se entiende lo que se dice (Less Wrong, 2013).

5- Dar a entender que se entendió el mensaje que se recibió
Dar acuse de recibo en una conversación es necesario. Porque le da la seguridad al hablante de que su mensaje se entendió. Para nosotros, como oyente es importante avisar que se entendió el mensaje y que no tenemos ninguna duda sobre el tema.

6- No ofender a la persona que está hablando
El respeto es importante como ya afirmamos en un punto anterior. Se puede ofender de diferentes maneras a la persona que trasmite el mensaje, como por ejemplo tomando un tema de burla cuando está hablando, no prestando atención o interactuando con otra persona cuando la persona habla. Es importante respetar para que haya una comunicación eficaz.

7- Oír el mensaje sin prejuicios
Muchas personas dicen que la objetividad no existe y, en cierto punto, es una realidad ya que somos seres subjetivos. Tenemos creencias que nos diferencian de las demás personas, pero aun así, a la hora de escuchar un mensaje es importante dejar nuestro lado personal y abrirse a escuchar lo que se está diciendo.

Es importante tener criterio a la hora de escuchar un mensaje, pero no cerrarnos ante lo que nos puedan decir los demás (University of Kent, s.f.).

8- No reír o tener actitud de burla mientras la persona está hablando
La burla es un recurso utilizado para conseguir que el mensaje del emisor pierda importancia, pero también puede entenderse como una cierta inseguridad del receptor de no querer tratar el tema que hay en el aire. Por ello, y si no quieres mostrar inseguridad, es mejor procurar no burlarte o reírte, a menos que nos estén contando algo gracioso o un chiste.

9- Mantener una postura de escucha
En la comunicación, todo dice algo. Y eso incluye nuestros gestos, expresiones y posturas. Si estamos escuchando a alguien a hablar, no debemos adoptar una postura desgarbada que denote interés o aburrimiento, dado que esta persona podría sentirse incómoda.

Tampoco es recomendable adquirir posturas cerradas, como cruzar los brazos o bajar la mirada, debido a que se puede entender como un gesto de desacuerdo, molestia o desinterés. Nuestro cuerpo habla todo el tiempo, incluso cuando creemos que somos receptores completamente pasivos (Kline, s.f.).

10- Si quién transmite el mensaje se equivoca no se debe corregir de forma pública, sino privada
Equivocarse no es fácil, y menos frente a las personas. Normalmente que esto ocurra nos causa un poco de vergüenza, por lo que es es importante tener empatía y mostrar tacto con el individuo que ha podido equivocarse. Una manera de no provocar más daño, es corregir a la persona en privado y no frente a los demás.

Es necesario no corregir a la persona de forma ofensiva, donde se señale a la persona como inculta o poco preparada y con ello se sienta mal.

Si un error es tan grave que es necesario corregirlo en el momento, hay hacerlo de una forma modesta, con sutileza.

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